ApoyoGlobe · El Sello
El aval: ¿a quién pedírselo?
En corto
Un aval es alguien que puede dar fe de tu formación o tu práctica: quien te formó, un colega que te ha visto trabajar, alguien de una escuela o centro donde practicaste.
No necesita tener cuenta en Pranaglobe: recibe un correo y firma una declaración simple.
Su correo tiene que ser real y verificable — la firma lleva su nombre.
Puedes escribirle unas palabras tuyas dentro de la invitación, para que llegue con tu voz.
Con calma
El aval existe para los caminos que el papel no alcanza a mostrar. Si te formaste con una maestra que no emite certificados, si tu práctica creció dentro de una comunidad, si tus años de trabajo viven en la memoria de quienes los compartieron — esas personas pueden decirlo, y su palabra cuenta en la revisión.
Elige a alguien que conozca tu práctica de cerca y de verdad: quien te formó directamente, un colega con quien has trabajado, la persona que coordina el espacio donde das tus sesiones. La relación que declares (quién es para ti) le da contexto al equipo.
Piensa también en quién va a recibir ese correo: llegará a su bandeja con tu nombre, le contará qué es Pranaglobe y le pedirá firmar una declaración — sin crear cuenta, en unos minutos. El mensaje personal que puedas agregarle ayuda mucho: una invitación con tu voz se responde distinto que una notificación.
Una cosa más, dicha con cariño: el aval firma con su nombre por ti. Pídeselo a quien pueda hacerlo con tranquilidad — esa seriedad es exactamente lo que hace que valga.
Cuando tengas a tu persona, agrégala — el correo saldrá cuando tu solicitud entre a revisión.